“Crecí en una familia católica y estuve rodeada por alumnos de fe en secundaria, pero no fue sino hasta que ese entorno me tocó en la universidad e ingresé en grupos cristianos en el campus, que ocurrió en mí el paso de la mente al corazón”




* «Me di cuenta de que era católica. Yo no decidí hacerme católica; sencillamente me di cuenta de que mi modo de pensar y de vivir era el de una católica. Algunos, tras dar el paso, se enfrentan con crisis, dudas y oscuridades. Yo no. Es como cuando conoces a un chico, te gusta, y un día, plaf, descubres que estás enamorada»




